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Borís Vasílievich Spassky nació el 30 de enero de 1937 en Leningrado.
Durante la II Guerra Mundial tuvo que refugiarse con su familia en la región
de Kírov y fue allí donde aprendió a jugar al ajedrez. Tras finalizar la contienda,
regresó a su ciudad natal y continuó su aprendizaje bajo la tutela de los teóricos
soviéticos Vladímir Zak y Alexandr Tolush. Maestro internacional desde 1953,
en 1955 ganó el Campeonato del Mundo juvenil en Amberes (Bélgica), quedó tercero
en el Campeonato Nacional de la Unión Soviética y alcanzó el grado de gran maestro
internacional. Comenzó entonces a jugar una serie de partidas de clasificación
con la intención de convertirse en aspirante al Campeonato del Mundo de ajedrez.
En 1959 fue segundo en el Campeonato Nacional de la Unión Soviética y ganó el
prestigioso Torneo Internacional del Club Central de Ajedrez de Moscú. Dos años
después comenzó a prepararse con el gran maestro internacional Ígor Bondarevsk.
Durante la década de 1960 ganó una serie de torneos que, finalmente, le convirtieron
en aspirante oficial para enfrentarse al entonces campeón del mundo, el también
soviético Tigran Petrosian. Spassky perdió dicho Campeonato del Mundo, celebrado
en 1966, por la mínima (3 victorias, 17 tablas y 4 derrotas). Prosiguió jugando
con su característico estilo agresivo y ganó varios torneos de categoría que
le condujeron, de nuevo, a aspirar al cetro del ajedrez mundial en 1969. Esta
vez logró imponerse a Petrosian (con un resultado final de 12,5-10,5) y se proclamó
campeón del mundo.
Spassky conservó el título mundial hasta 1972, año en que se
enfrentó al aspirante estadounidense Bobby Fischer. Las partidas se celebraron
en Reykjavík (Islandia), suscitaron una gran expectación y gozaron de un amplio
seguimiento por parte de los medios de comunicación. Debido a que la lucha por
el Campeonato tuvo lugar durante un momento de tensión entre Estados Unidos
y la Unión Soviética, en plena Guerra fría, ambos ajedrecistas tuvieron que
jugar bajo una gran presión. La victoria final de Fischer puso fin a la tradicional
hegemonía soviética en el mundo del ajedrez. Spassky, que cayó en desgracia
en su país, reafirmó sin embargo su dominio nacional (ganó de nuevo el Campeonato
Nacional de la Unión Soviética en 1973) y tuvo destacadas participaciones en
prestigiosos torneos internacionales durante la década de 1970. En 1992 Spassky
y Fischer se enfrentaron de nuevo en una serie de partidas que tuvieron como
escenarios el complejo turístico de la isla montenegrina de Sveti Stefan y Belgrado.
La revancha se saldó con un nuevo triunfo de Fischer (10-5).
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