Mikhail Tahl nació el 9 de Noviembre de 1936, en Riga
(Letonia), falleció el 26 de Junio de 1992. Fue apodado el "Mago
de Riga" y de joven era apodado como "La llama".
Su primera partida fue con 10 años contra su primo...
y la perdió, a partir de ahí el ajedrez sería toda su vida.
Con 11 años ya consiguió ganar a un gran maestro:
Jolmov, en unas simultaneas. Con 17 años se proclamó campeón
de Letonia. En 1957 consiguió ser campeón absoluto de la URSS.
En 1960 llegó al trono mundial derrotando en el match por el Campeonato
del Mundo a Botvinnik, en aquel momento se convirtió en el campeón
del Mundo más joven de la historia. Tras perder el campeonato al año
siguiente a manos de Botvinnik Tahl no volvió a proclamarse campeón
del Mundo. Formó parte del equipo de la URSS en muchas competiciones
(equipo invencible con tantos grandes jugadores en sus tableros).
Tahl tuvo muchos problemas de salud a lo largo de toda su
carrera, esto tal vez pudo influir en sus resultados (como él mismo reconoció);
aunque siguió dejando grandes partidas que pasaron a la Historia hasta
unos años antes de fallecer. Esta trayectoria irregular se veía
salpicada de años donde ganaba torneos importantes y nadie podía
vencerle (como 1973 ó 1974), y años donde iba de hospital en hospital
sin conseguir apenas algún resultado.
Los problemas de salud de Tahl eran problemas renales, había
épocas donde se encontraba perfecto de salud pero cuando menos se lo
esperaba tenía un ataque renal (muchas veces en plena competición)
y su juego empeoraba a la misma velocidad que su salud. A pesar de esto Tahl
seguía esforzándose por jugar aunque su rendimiento evidentemente
bajaba mucho, hay que destacar su coraje al seguir acudiendo a torneos con tan
precario estado de salud.
En 1970 los médicos optaron por extirparle el riñón
enfermo, algo que Mikhail debió de permitir años antes. En esos
días surgió el rumor de que Tahl no había podido superar
la operación y había fallecido, incluso en en la prensa de Yugoslavia
apareció su esquela para desolación de la comunidad ajedrecista,
pero nada más lejos de la realidad ya que un mes después de la
operación Tahl volvía a la competición en el torneo de
Tbilisi ganando el primer premio. En este Torneo Tahl hizo un maravilloso sacrificio
de dama en su partida con Suetin y cuentan que tras realizarlo comentó:
"No está nada mal para un difunto...".
Siempre fue un jugador poco común: cuenta que siendo
joven, en un torneo tras aplazar una partida que tenía perdida, por la
noche soñó con una variante que le salvaba de esta situación
y la recordó y aplicó al día siguiente con un resultado
positivo. También se recuerda como Tahl se tomaba con humor la maldición
que le perseguía de perder la primera partida de cada Torneo, esto no
ocurrió siempre pero si en la mayoría de las primeras rondas.
Otra curiosidad de Mikhail es que jugaba peor por las mañanas que por
las tardes, esto era debido a que le costaba mucho despertarse y tardaba mucho
en pensar cada movimiento lo que hacía que le pasasen inadvertidas jugadas
buenas.
En los Torneos prefería agradar al público con
sus jugadas arriesgadas que buscar el resultado (de esta misma opinión
era Boris Spassky). Ambos preferían que la sala de juego estuviera abarrotada
y no les molestaba el ruido de los espectadores celebrando las jugadas, otros
como Bobby Fischer no consentían el menor ruido en la sala y pedía
el desalojo cuando esto ocurría.
Tiene mucho mérito su forma de jugar en una época
donde ya había muchos jugadores fuertes posicionalmente: Botvinnik, Petrosian
(tal vez el que mejor planteaba la defensa-, Smyslov). Tahl despreciaba la teoría
de las aperturas y definía el inicio de la partida de la siguiente forma:
"La apertura es un programa obligatorio que debo desarrollar a la fuerza",
muchos le criticaron por esta forma de jugar, decían que sus sacrificios
eran meros golpes de efecto y que esa no era forma de jugar al ajedrez. Sus
entrenadores trataban de frenarle antes de los torneos pidiéndole que
jugara tranquilo, pero cuando Mikhail se sentaba ante el tablero siempre elegía
la variante más arriesgada. Gracias a este estilo sus partidas obtuvieron
premios de belleza en múltiples torneos.
Como decía Damsky cuando Tahl conseguía ser
Tahl en el tablero se desencadenaban ciclones y huracanes, y la fantasía
estaba presente en cada movimiento del "Mago de Riga".
Tahl aportó más cosas al ajedrez: escribía
artículos para revistas de ajedrez y periódicos, fue comentarista
para televisión y radio en varios torneos, escribió libros de
ajedrez (muy recomendable "Al ataque" su biografía escrita
entre Tahl y Y. Damsky). Además también será recordado
por sus buenas relaciones con sus rivales (cosa poco común entre los
grandes jugadores) llegando a hacer favores como obviar que la bandera de su
rival había caído y seguir jugando concediendo tablas (lo hizo
porque se dio cuenta de que el reloj estaba averiado y le pareció injusto).
Las estadísticas de Tahl son : victorias 1263, derrotas
331, promedio 65'3 % (el promedio se saca de sumar victorias y tablas, y dividirlo
las por partidas totales).
Algunas de sus frases más famosas son:
- "Tuve suerte porque 1960 fue bisiesto y pude ser campeón
un día más. Pero eso no me preocupa, porque el título de
campeón es provisional, mientras que el de excampeón es eterno".
- "El ajedrez ocupa en mi vida un ciento por cien, más
diez".
- "Si prohibiesen el ajedrez, probablemente me haría
contrabandista".
- "El hombre acepta sin problemas que una máquina
corra más que él. Pero, difícilmente aceptará, que
piense mejor que él".
- "Hay dos clases de sacrificios: los correctos y los
mios".
- "Es un honor exagerado. ¡Lasker cometía
errores en todas sus partidas y yo solamente en una sí y en otra no!".
(Al ser comparado con Lasker).
- "Un jugador de ajedrez es primordialmente un actor.
Se sienta en el escenario preguntándose qué jugada le va a agradar
más a la concurrencia".
- A la pregunta: "¿Qué representó
para usted el cálculo de sus probabilidades de victoria en el Torneo
de Portoroz?", el excampeón mundial Tal respondió:"Para
mí, el tablero de ajedrez es un campo de batalla y no los libros de un
contable".
- "Tenía la técnica de un Capablanca y la
intuición de peligro de un Schlechter". (Se refería a Petrosian).
- "Los aficionados al ajedrez y los lectores sólo
son felices cuando un gran maestro se arriesga, más bien que cuando se
limita a mover los trebejos.