Una de las extravagancias que mas dieron que hablar en el match Alekhine-Euwe de 1935, era la inaudita costumbre del primero de llevarse consigo a la sala de juego a sus dos gatos, "Lobeidah" y "Chess".
|
|
Veamos lo que opinaba Euwe al respecto: En la segunda parte del match, antes de cada partida, dejaba los gatos en el tablero, que se dedicaban a oler las piezas. A veces, incluso los echaba durante el juego. Pero no creo que Alekhine hiciera eso intencionadamente con ánimo de molestarme. Para él era una forma de distraerse, o quizá de darle confianza. En una ocasión apareció con un suéter que tenía un gato por motivo...
Esta anécdota ha sido proporcionada por Jesús Soto (C.A. Getafe)