
Maestro Internacional: Consigue este título a la edad
de 12 años.
Subcampeón del Mundo: En el año 2002 se proclama
subcampeón mundial en la categoría sub-12.
Gran Maestro: Se convierte en el más jóven del
mundo con 13 años, 3 meses y 27 días de edad. Casi dos años
antes que Kasparov y Bobby Fischer.
Victorias destacadas: Magnus ha vencido a jugadores de la talla
de Short ( ex sub-campeón mundial), Sokolov, Dolmatov, Ernts y Karpov.
Ha llegado a hacer tablas con Kasparov.
Patrocinadores: Magnus recibe desde el 2002 el apoyo de una
empresa de computadores de Noruega y actualmente es patrocinado por Microsoft.
Entrenador: El Gran Maestro danés, Peter Heine Nielsen.
Los ajedrecistas más reputados de la historia, Kasparov
y Karpov ya sucumbieron ante el prodigioso talente del niño. Magnus Carlsen
es la mayor promesa del ajedrez en la actualidad. Carlsen ya es conocido, a
sus 13 años, como el Mozart del ajedrez , calificativo
que le otorgó el diario americano The Washington Post . Carlsen no es
campeón mundial pero ya les ha ganado a los más grandes de los
últimos tiempos. En el reciente torneo de Reykjavik, Islandia, en donde
se da a los participantes menos tiempo del habitual para hacer sus jugadas,
Carlsen derrotó a Anatoly Karpov y a Gary Kasparov.
En el Corus Chess Tournament de Wijk aan Zee, Holanda, obtuvo
el primer puesto del grupo C, su primer Grandmaster. Carlsen también
deleitó a los asistentes jugando la partida más emocionante, tras
derrotar al georgiano Merab Gagunashvili, favorito del grupo, en un juego que
ya parecía totalmente perdido.
Carlsen jugó su primer torneo a los 8 años e
inmediatamente, el mejor ajedrecista de Noruega, Simen Agdestein, advirtió
la destreza del menor y decidió ser su tutor. En los últimos tres
años, Magnus ha jugado varios campeonatos juveniles y su mejor participación
la consiguió en 2002 en Grecia, donde terminó segundo, superado
por el ruso Ian Neomniachtchi. La decisión de su familia de apoyarlo
ciegamente no fue fácil y el joven tuvo que dejar el colegio para dedicarse
de lleno al ajedrez.
Magnus dedica siete horas diarias a entrenar no sólo
jugando, sino leyendo libros de partidas que han hecho historia. Carlsen tiene
memoria fotográfica. Si ve un tablero con una partida iniciada, retira
las fichas y a los 10 segundos es capaz de colocarlas sobre el tablero tal y
como estaban. También dice tener un tablero dibujado en el techo de su
habitación para, antes de dormir, hacer movimientos mentales.
Los esfuerzos económicos de su familia para llevarlo
de un lugar a otro del mundo para jugar torneos se han visto recompensadas hace
poco, cuando Microsoft anunció que pensaba patrocinarlo. Es evidente
el interés que despierta el niño: de un lado, una nacionalidad
que busca romper con la hegemonía de las antiguas naciones soviéticas
y, de otro, su carisma y su ternura, que contrastan con las miradas y los rostros
adustos y agresivos de los Karpov, los Spasski y el propio Kasparov.
¿Puede Carlsen ser campeón del mundo?. Aún
es muy temprano para decirlo. Como también ocurre con pianistas y violinistas,
ajedrecistas que son promesas durante su infancia y adolescencia al llegar a
la edad adulta no soportan la presión a la que se ven sometidos por su
entorno. Carlsen dice amar el fútbol y el esquí, uno de los deportes
nacionales de Noruega, pero su vida está entregada, desde muy temprano,
al ajedrez. Si soporta la presión, seguramente Carlsen lo conseguirá.